Lo que quizá no sabías sobre inundaciones y puede salvarte la vida

Lo que quizá no sabías sobre inundaciones y puede salvarte la vida

En España las inundaciones representan cerca del 63% de la siniestralidad total con decenas de heridos, pérdida de vidas y un coste de 800 millones de euros de media al año.

 

Consultar los mapas de riesgo medioambiental puede ser una buena idea para establecer un plan de emergencias familiar, puesto que son los que determinan el grado de exposición de las personas, actividades económicas e infraestructuras a determinados peligros naturales.

En el caso de España, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente siguiendo los principios de la Directiva 2007/60/CE sobre evaluación y gestión de riesgos de inundación ha puesto en marcha el Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables (SNCZI), que es una herramienta de apoyo a la gestión del espacio fluvial, la prevención de riesgos, la planificación territorial y la transparencia administrativa. Teniendo en cuenta la Directiva, este planteamiento llega, en mi opinión, bastante tarde, puesto que se ha empezado a aplicar tras el macro boom inmobiliario en España y ya sabemos la vara de medir que a primado en muchas ocasiones a la hora de recalificar terrenos. Pero eso sí, en caso de desastre, los ciudadanos podemos reclamar si no se tienen en cuenta estos mapas y resultamos perjudicados en una catástrofe.


En estos momentos el trabajo realizado por parte del Ministerio de Medio Ambiente en conjunción con las Comunidades Autónomas y Protección Civil es bastante pobre, puesto que solo disponemos de una evaluación preliminar. Aún así se han marcado fechas frontera en dicha Directiva. Para la implantación de mapas de peligrosidad y riesgo de inundación se marcó el 22 de diciembre de 2013 y para los planes de gestión del riesgo de inundación, diciembre de 2015. En otros países deberías consultar en el Ministerio de Medio Ambiente o en los organismos de Protección Civil designados para ello.

Inundaciones en Murcia. Septiembre de 2012.
Un miembro de protección Civil socorre a una niña tras las lluvias registradas en Lorca que anegaron la región en septiembre de 2012. Tres personas perdieron la vida./ISRAEL SÁNCHEZ

Esta pequeña introducción a la Directiva europea y a los planes de implementación de los objetivos es simplemente para que te des cuenta de que, en un país de primer orden, como es el caso de España, una tormenta puede dejarte en una situación bastante complicada si no te has preocupado antes de pensar en lo vulnerable que puedes llegar ante riesgos de inundación.

Cómo prepararse para una inundación

Para mi queda descartado el debate de si es importante o no prepararse para esta amenaza si vives en una ARPSI (Area de Riesgo Potencial Significativo de Inundación). Si eres de aquellas personas que no lo tienen claro, te doy un TIP:

  • Prevención vs Recuperación: Haz una tabla con dos columnas. En una de ellas pones Prevención y debajo enumera y calcula a cuanto puede elevarse el coste de las medidas que puedes tomar para mitigar o neutralizar los daños de una catástrofe de estas características. En la columna de Recuperación enumeras las consecuencias en las que puede derivar una amenaza de este tipo en tu zona, las pérdidas que puede ocasionar y el coste que puede suponer a nivel económico y psicológico. La peor consecuencia es la pérdida de vidas humanas.

En muchas ocasiones las medidas de prevención no suponen ningún coste pero la recuperación siempre lo supone y si haces este pequeño ejercicio con lógica y razón verás que la diferencia entre una columna y la otra es considerable.

Estado preventivo: Qué hacer antes de una inundación

  1. Conocer si vives en una ARPSI (Area de Riesgo Potencial Significativo de Inundación) y que consecuencias podría ocasionar una inundación relativamente grave en tu vida cotidiana (vivienda, traslados al trabajo, colegio de los niños...)
  2. Comprobar que tu seguro te cubre ante inundaciones. Si no lo cubre, investiga que compañía hace este tipo de seguro.
  3. Conserva las pólizas de seguro, la documentación importante y las cosas de valor a salvo en una caja estanca o en su defecto estanqueizada en un lugar alto y seguro en estos casos.
  4. Arma tu Kit de Emergencias. Debes disponer de un Kit Estático y otro Kit de Movilización para casos de evacuación.
  5. Define un Plan de Emergencias que implique al menos dos estados: Prevención y Reacción. Enséñaselo a todas las partes implicadas. Si tienes hijos, habla con sus profesores y facilítale todos los datos de contacto e información sobre vuestros puntos de reunión en caso de que se produzca un evento. Ellos también forman parte de tu plan de emergencia. Consulta con tu Ayuntamiento o con la oficina de Protección Civil de la zona los puntos de reunión y de evacuación que hay establecidos en el plan de seguridad y emergencias de tu localidad (tiene que haberlo).
  6. Establece un Punto de Reunión y un Plan de Evacuación con antelación, con varias rutas de escape a lugares seguros, así como puntos elevados en dichas rutas por si se suceden inundaciones repentinas (tu ruta debe tener el mayor número de cotas elevadas posible). Piensa que lugares pueden ser seguros, como la casa de un familiar o un amigo en una localidad distinta, un hotel, colegios, estaciones de servicio en carretera, etc y anótalos todos en un mapa.
  7. Reduce Vulnerabilidades. Valora si puedes mudarte a una zona menos vulnerable en tu mismo barrio, eleva los objetos de valor a puntos altos de tu vivienda...
  8. Presta atención a los Avisos y Alertas de lluvia e inundación y si se emiten dichas alertas activa tu plan de emergencias preventivo si lo consideras necesario.

Fase de reacción: Qué hacer durante una inundación

  1. Mantente informado y activa tu plan de emergencias preventivo (Reúne a tu unidad familiar, carga el vehículo con las mochilas de 72 horas y el material que consideres oportuno, prepara tu vivienda, planifica tus rutas de evacuación, etc). Escucha las noticias en los medios de comunicación y revisa la información meteorológica en Internet.
  2. Si se producen inundaciones repentinas o se aconseja evacuación, no lo dudes. Activa tu plan de reacción y "evacua" de inmediato.
  3. Si tus rutas de escape están inundadas, escucha las directrices de los operativos de emergencias. Ellos te dirán lo que tienes que hacer en todo momento. Están ahí para ayudarte.
  4. Evita siempre las corrientes de agua vayas a pié o en vehículo. Más de 15 centímetros de profundidad se considera peligroso (puede desestabilizar un vehículo), con 30 centímetros o más el vehículo gana una considerable flotabilidad y en 60 centímetros de profundidad el vehículo es arrastrado.  Lleva contigo una vara, bastón o palo y si no tienes otra opción que enfrentarte a corrientes sondea antes su profundidad y evalúa el nivel de seguridad.
  5. Verifica en tu mapa todas las zonas seguras y muévete de una a otra hasta llegar a tu objetivo. Si algo sale mal siempre tendrás una zona segura por delante o por detrás en tu ruta de escape a no mucha distancia.
  6. Si tu vehículo sufre un percance y queda inmovilizado, coge tu mochila de evacuación y sube al terreno elevado más cercano. A partir de aquí tu habilidad y capacidad para comunicarte y sobrevivir, así como tu capacidad de decisión juegan un papel primordial en la supervivencia. Si dispones de un chaleco de caza o pesca puedes montar un Chaleco PEIS estanqueizado (aporta flotabilidad) con elementos de apoyo a la supervivencia por si tienes que soltar tu mochila para sobrevivir a una riada. Las probabilidades de sobrevivir en inundaciones, son superiores si no llevas nada colgando y tienes elementos de flotabilidad y apoyo a la supervivencia a mano.

Fase de recuperación: Qué hacer tras el desastre

  1. Aléjate de los cables de alta tensión y avisa a emergencias. Ellos se encargarán de gestionar la situación con la compañía eléctrica y de enviar operativos de emergencia a la zona si fuera necesario. La electrocución es la segunda causa de muerte en una inundación después del ahogamiento.
  2. Presta especial atención al estado de los edificios en los que vayas a entrar. La estructura puede estar seriamente dañada, los suelos llenos de lodo pueden ser especialmente resbaladizos. Espera a la revisión inicial del edificio, si no es segura, los operativos de emergencia tomarán las medidas oportunas para asegurar el edificio. Entonces podrás recuperar los objetos de valor que hayan quedado dentro.
  3. Si tu vivienda ha sido dañada pero es seguro entrar, comprueba que la electricidad esté cortada y no haya fugas de gas antes de entrar y ponte en contacto con tu compañía de seguros para empezar a tramitar la evaluación de daños, etc.
  4. Realiza fotografías del estado de tu vivienda, tu vehículo, etc (estructura, mobiliario...) para presentarlos como prueba de daños.
  5. Ayuda a los equipos civiles y al personal voluntario en las labores de recuperación de la zona siguiendo las directrices de los operativos expertos que se encuentren en la zona ■


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